No, no pretendo hablar de arte digital, tan solo hacer una pequeña reflexión, en base a mi reciente experiencia de conocer web y sitios online dedicados al arte.
Me sorprende muchísimo, no la cantidad de web, blog, y espacios dedicados al arte. En modo alguno podría esperar otra cosas, y menos siendo como soy un apasionado del mismo, pero no deja de parecerme curioso la proliferación que estoy observando de tiendas de arte online.

Por un lado es cierto que es un medio muy apropiado para este tipo de producto, puesto que la imagen ya sabemos que es una de las cosas que más impacta, mejor llega y más fácilmente se vende en la web, pero sin embargo, es difícil comprobar la calidad de todas las obras que se exponen en estas tiendas, y es que el tipo de papel, su textura, la cantidad y calidad del color y pintura como material son aspectos fundamentales de una obra que en modo alguno pueden valorarse en su justa medida a través de nuestras pantallas. Así pues creo que en este sentido tienen mucho ganado los productos de mediano o bajo nivel, pero de bajo precio también, y que ponen más interés en buscar un tema concreto que en la calidad de su obra. Así pues estoy seguro que una imagen, más o menos mediocre en calidad de un monumento como la Torre Eiffel, va a ser mucho más valorada, y comprada (que al final es de lo que hablamos) que una delicada acuarela, que refleje un sencillo pero sentido atardecer desde la orilla de un río.
Por último añadir que la calidad de la obra no siempre va ligada a la calidad de la tienda online, pero ayuda bastante a hacerse a la idea de que estamos comprando, si analizamos algunas de estas webs, y reflexionamos en el poco interés que se ha puesto en crear un espacio donde poder disfrutar con la compra de un producto tan personal y reflexionado como debe ser una obra de arte.